
Virtudes públicas, vicios privados
Para situar a Richard Brooks, hay que decir que
pertenece a ese grupo de directores como Elia Kazan, Nicholas Ray o
Robert Rossen que comenzaron a cuestionar el clasicismo cinematográfico
estadounidense, bien desde propósitos puramente estilísticos, bien
atreviéndose a contar historias más complejas y amargas pobladas de
perdedores, mentirosos o cínicos, tratando de mostrar los lados...